Colombia: periodista deja su ciudad por amenazas

April 17, 2013

BOGOTA, Colombia (AP) — Una organización no gubernamental denunció el miércoles que un periodista debió abandonar cuatro días atrás la ciudad colombiana donde trabajaba tras recibir amenazas.

El periodista Yesid Toro Meléndez "se vio obligado a abandonar la ciudad (de Cali) en las últimas horas" por "recientes amenazas", aseguró en un comunicado de prensa la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

Andrés Morales, director de la FLIP, advirtió que Toro no ha salido del país.

La FLIP explicó que "en marzo de este año Toro lanzó la nueva edición de su libro ("Complot para matar al Diablo"), que mezcla ficción y realidad y que cuenta la historia de jóvenes sicarios, concretamente de un líder que ya fue asesinado".

Precisó que "para la documentación el autor reconstruyó los personajes y el contexto, basado en los testimonios de pandilleros, familiares, autoridades y expertos sobre el tema. Tras la promoción del texto en distintos medios de comunicación, los familiares reaparecieron para reclamar dinero por la información que le habían proporcionado".

Pero Toro, redactor del diario Q'Hubo, les dijo que no estaba obligado a darles dinero. "Sin embargo, las presiones aumentaron, exigiéndole el dinero que, según ellos, les correspondía. Incluso llegaron a llamar a las oficinas del diario", agregó la FLIP.

Según Morales, "la semana pasada dos familiares del sicario acudieron hasta la sede de la redacción del periódico. Ante esta situación, el periodista notificó a las autoridades, quienes fueron al lugar y los capturaron. Ya en la cárcel las autoridades alertaron que uno de los implicados tenía una orden de captura anterior por falso testimonio, motivo por el que sigue encarcelado. El otro implicado fue puesto en libertad a las pocas horas de su arresto y lanzó fuertes amenazas contra el periodista".

El caso ya está en manos de las autoridades, dijo Morales.

Toro, en entrevista telefónica con la AP, explicó que el sábado anterior abandonó Cali, capital del departamento de Valle del Cauca y a 300 kilómetros al suroeste de Bogotá, en compañía de su esposa y sus hijos pequeños.

El comunicador, de 37 años y con 18 en el oficio, recalcó que la empresa para la que trabaja le ha brindado todo el apoyo. "Yo me siento muy triste y la situación actual es muy incierta para mi familia y para mí".

"Yo no le deseo a nadie que tenga que salir de su casa de la noche a la mañana, dejando todo tirado, saliendo con dos niños, exponiéndolos a cambiar de rutina, eso es muy difícil. Ojalá a nadie le toque vivir esto", insistió el comunicador, quien observó que aún no tiene claro si deberá abandonar el país.

En 2012, al menos un periodista fue asesinado en Colombia en razón de su oficio, según Morales.

A principios de marzo la Federación Colombiana de Periodistas denunció que el columnista Germán Uribe, de la edición digital de la revista Semana, fue agredido por un desconocido en un hecho que aún es materia de investigación por parte de las autoridades.