Deja ya de darle antibióticos a tu bebé, le estás poniendo en peligro

Mónica De Haro

Son las superbacterias (mucho más letales) y no el cáncer lo que debería preocuparnos

Crees que le estás ayudando, pero le estás haciendo más débil. ¡No abuses de los antibótico! (Foto: Getty)
Crees que le estás ayudando, pero le estás haciendo más débil. ¡No abuses de los antibótico! (Foto: Getty)

Vamos a ver si nos enteramos ya de una vez. La medicina y la ciencia están para ayudar (como la tecnología) pero si no sabemos cómo utilizarlas, el daño puede ser mucho mayor de lo que pensamos. Me explico.

Cuando un niño enferma la primera reacción de los padres es tirar del botiquín y ver qué le podemos dar para que se le pase cuanto antes. Es normal que no quieras que sufra y evitarle todo tipo de malestar o dolor, pero a veces el remedio es peor que la enfermedad.

También hacemos lo mismo si es un adulto el que ha sucumbido a los virus que nos rodean, pero hay una buena razón por la que no deberías darle antibióticos a tu bebé, y cortarte un poco antes de tomarte otra pastilla.

En concreto, un grupo de investigadores de la Universidad de Carolina del Sur (Estados Unidos) ha detectado que el tratamiento con antibióticos durante el primer año de vida puede aumentar el riesgo de desarrollar más adelante alguna alergia alimentaria, según datos publicados en la revista ‘Allergy, Asthma & Clinical Immunology’.

Los expertos advierten que consumimos demasiados antibióticos y nos está costando la salud. (Foto: Getty)
Los expertos advierten que consumimos demasiados antibióticos y nos está costando la salud. (Foto: Getty)

Tras analizar factores como el tipo de parto, el tiempo de lactancia materna, la edad de la madre, la presencia de asma o eczemas, y el consumo de medicamentos, los resultados indicaron que los niños que recibieron algún tratamiento antibiótico antes de cumplir un año eran 1,21 veces más propensos a desarrollar una alergia alimentaria.

Se encarniza la lucha contra los microbios resistentes a los antibióticos

Y es que las medicinas alteran la flora bacteriana del intestino, que es fundamental para el desarrollo de la tolerancia del cuerpo a las proteínas extrañas. En este sentido, los pediatras consideran que en la mayoría de los casos no es necesario que los niños tomen antibióticos, y que al prescribirse estos de forma excesiva han aparecido ya bacterias resistentes a todos los antibióticos conocidos, lo que está poniendo en peligro la salud de los menores.

Los especialistas advierten, una vez más, que un uso inadecuado de los antibióticos “lleva a más problemas que beneficios”.

Como conseciencia de los desequilibrios que estos fármacos provocan en la microbiota intestinal de los niños pueden aparecer enfermedades como asma, obesidad o alergias, según un estudio de la Universidad de Helsinki, cuyas conclusiones se presentan en Nature Communications.

Si te pasas con las pastillas tu sistema inmunitario se irá debilitando cada vez más. (Foto: Getty)
Si te pasas con las pastillas tu sistema inmunitario se irá debilitando cada vez más. (Foto: Getty)

La investigación concluye que un determinado tipo de antibióticos, los macrólidos, que son los más usados para tratar infecciones respiratorias de los niños, son los que ejercen los efectos más adversos y además contribuyen al desarrollo de cepas bacterianas resistentes a los antibióticos.

Y es que aunque protegen de las prevenir las infecciones estreptocócicas del Grupo B (la principal causa de infecciones mortales en los recién nacidos), los antibióticos también pueden dañar la salud del bebé (y de los niños y mayores) porque una vez tomados actúan contra una amplia gama de bacterias, ya sean buenas o malas. Y esas bacterias comensales o “buenas” desempeñan un papel vital en la construcción de un sistema inmunológico saludable.

De hecho, la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) consideran las resistencias bacterianas una amenaza mundial para la salud pública.

Se estima que este año morirán 700.000 personas en el mundo por infecciones causadas por bacterias multirresistentes y que, de seguir así, en el 2050, diez millones de personas fallecerán cada año, superando las muertes por cáncer.

Cada vez hay más pruebas de que existe una relación entre enfermedades autoinmunes y metabólicas, y la toma de antibióticos durante la primera infancia. (Foto: Getty)
Cada vez hay más pruebas de que existe una relación entre enfermedades autoinmunes y metabólicas, y la toma de antibióticos durante la primera infancia. (Foto: Getty)

A nivel europeo, y con cifras del reciente Informe O`Neill, las bacterias multirresistentes provocan anualmente 25.000 muertes y un gasto de 1.5 billones de euros.

Todos estos datos vienen a reforzar el mensaje de alarma que ha venido realizando la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo ha mostrado su directora, Margaret Chan, que en 2014 dijo que “las resistencias bacterianas eran una gran amenaza para la salud pública mundial”, o el de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA), que en el año 2007 comunicó: “los antibióticos se están acabando, es la hora de actuar”.

En este escenario internacional, España destaca negativamente. Según explica el Dr. Rafael Cantón, presidente de la SEIMC, “el conocimiento de la población en España sobre los antibióticos es muy inferior a la media europea”. Únicamente el 37 por ciento de españoles sabe que los antibióticos no sirven para matar a los virus (datos del Eurobarómetro).

La amenaza de las infecciones por bacterias multirresistentes es ‘formidable’, pues además de las muertes que provoca, pone en riesgo la medicina moderna y todos sus beneficios. Como advierte el Dr. José Miguel Cisneros, “sin antibióticos no se pueden realizar trasplantes, ni administrar quimioterapia para al cáncer, ni realizar cirugías complejas. Necesitamos especialistas muy bien formados que lideren la lucha contra las bacterias y salven a los antibióticos para que sigan siendo útiles por generaciones”.

Por su parte, ante la creciente resistencia a los antibióticos, la OMS ha recordado que, junto al mal uso y uso abusivo de los antibióticos, existen otros errores en materia de prevención y control de enfermedades.

¿Y sabes cuál es el mejor sistema de prevención ante las enfermedades? Eso, es el lavado de manos. Hacerlo a menudo, con agua y jabón, nos protege contra más de 200 enfermedades, desde infecciones respiratorias como gripe común y gripe A, neumonía, tosferina y bronquiolitis, hasta enfermedades de transmisión feco-oral como cólera, diarrea y hepatitis A y E, así como gastroenteritis, gastritis, neumococo, enfermedad mano-pie-boca, lombrices intestinales, etc.

Así es; un lavado de manos más frecuente y mejor hecho implica menos enfermedades que requieran antibióticos.

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