Pasa de un millón el número de bebés, niños y adolescentes diagnosticados con COVID-19 en EE.UU.

Los cifras ponen en alerta a expertos en salud, padres y maestros, que atribuyen el aumento de casos a varios factores entre los que destacan la reapertura de escuelas y el que se hayan relajado las restricciones en algunos estados.